Construyó sus cabañas alrededor de un árbol que decidió no cortar.

Felipe Macías

Cabañas Pájaro Carpintero Puelo

Felipe Macías no llegó a Río Puelo buscando una oportunidad: nació en ella. Joven emprendedor, decidió quedarse donde muchos se van y transformar el terreno que heredó de su madre en algo más que un negocio. Así nació Pájaro Carpintero Puelo, un proyecto que no se impuso al entorno, sino que creció respetándolo, casi como si siempre hubiera estado ahí.

Entre bosques densos y el sonido constante del río, Felipe construyó sus cabañas alrededor de un árbol que decidió no cortar. Ese pequeño gesto terminó marcando todo: cada mañana, un pájaro carpintero visita ese mismo tronco, convirtiéndose en símbolo y ritual de un lugar que se vive más que se explica.

Con paciencia —la misma que exige el sur— fue dando forma a una experiencia íntima y auténtica. Tinajas calientes, hamacas entre árboles, paseos en kayak por el río Puelo y detalles simples que hacen que quienes llegan, se queden con algo más que una foto.

Hoy, junto al apoyo de su familia, Felipe no solo construye cabañas: construye una forma de habitar el sur. Una donde el tiempo baja la velocidad, la naturaleza marca el ritmo y la vida, poco a poco, encuentra su propio equilibrio.

… entre bosques densos y el sonido constante del río, Felipe construyó sus cabañas alrededor de un árbol que decidió no cortar.