Entre Bosque es la expresión de una forma de habitar
Alicia y Alex son una pareja que decidió emprender sin salir de su lugar de origen. En Río Puelo, donde crecieron y aprendieron a convivir con el entorno, levantaron Entre Bosque, una hermosa cabaña que tal como dice su nombre, se rodea de todo lo lindo que hay en este lugar: ríos, cohihues, lagos, arrayanes, volcanes, lluvia y abundante verde.
Desde el inicio, el proyecto estuvo marcado por una decisión. Intervenir lo mínimo posible el terreno. La cabaña se emplazó respetando árboles nativos, integrándose al paisaje en lugar de reemplazarlo. Esa misma lógica se trasladó a la construcción. Optaron por materiales tradicionales y procesos locales, como el uso de tejuelas de madera hechas a mano por el padre de Sebastián, un gesto que no solo aporta identidad estética, sino también continuidad cultural, la misma que los vió crecer.
El proyecto también refleja una manera de entender el trabajo: colaborativa y familiar. La construcción estuvo a cargo de maestros de la zona, y la operación cotidiana mantiene ese mismo espíritu cercano. No hay un estilo de servicio, solo el encanto que tiene ser uno mismo con quienes llegan a quedarse. Alicia y Alex no solo administran la cabaña; orientan, recomiendan y acompañan la experiencia de quienes visitan Puelo.
En paralelo, el desarrollo del proyecto coincidió con uno de los cambios importantes en sus vidas. Mientras la cabaña crecía como todo en el sur, nació su hijo Cristóbal. Desde entonces, ambos procesos —el personal y laboral— han avanzado juntos, reforzando el carácter familiar del emprendimiento.
Más que un negocio, Entre Bosque es la expresión de una forma de habitar: con respeto por el entorno, con arraigo en el territorio y la hospitalidad de una familia.
… lo bonito de emprender en pareja es que siempre fue pensado en un proyecto familiar, nuestro hijo nació cuando empezaba el proyecto y ha sido nuestra motivación para seguir esforzándonos.
