Somos parte de la tradición, de la cultura y de la historia de los pueblos y las ciudades
Sebastián Gonzalez
El Económico de Puelo
Tiene 27 años y la cámara le queda cómoda, como si hubiera nacido con ella encendida. Es inquieto, rápido, con una personalidad que no pide permiso. Aprendió el oficio mirando a sus padres, pero con el tiempo lo tradujo a su idioma: Instagram. En @sebadepuelo aparece su alter ego, mitad vendedor, mitad rostro del supermercado más grande del país. Partió como un juego, pero hace tiempo dejó de serlo. No escribe guiones; improvisa como quien conversa en la fila del pan. Sus tatuajes son un mapa o tal vez las pistas de su historia: gustos, creencias, pequeñas declaraciones de identidad. Está orgulloso del negocio, agradecido de su historia.
Hoy Seba no solo atiende el mesón de El Económico: también abre una ventana más allá del pueblo cada vez que enciende la cámara de su teléfono. Entre ofertas y conversaciones de pasillo, ha logrado algo que no estaba en los manuales del comercio tradicional: convertir un almacén de pueblo en una historia que se comparte todos los días. Lo hace con naturalidad, como alguien que simplemente muestra su vida. Y mientras mezcla el oficio heredado de sus padres con el lenguaje instantaneo de las redes, Seba parece entender algo importante: que los negocios también evolucionan, pero las raíces —cuando son firmes— siempre encuentran nuevas formas de crecer.
… es un oficio bastante bonito, sacrificado, pero necesario. Yo creo que sin almaceneros los pueblos no subsistirían.
Te invitamos a ver la historia completa.
